Ráfagas
y explosiones dieron la bienvenida al presidente Santos y sus ministros
en su llegada al municipio de Toribio, mientras el sector del casco
urbano de este municipio estaba totalmente militarizado. A un Kilómetro
del cordón militar estaban los retenes de la guerrilla, a lo largo de
toda la vía. Esto muestra que el control de Toribío y de la zona norte
está lejos de estar en manos de la fuerza pública, como lo manifiesta
el presidente a través de los medios.
El
presidente Santos arribó a Toribío a presidir un Consejo de Ministros.
A su entrada al casco urbano, la comunidad de los diferentes lugares
del municipio de Toribío y de la zona norte del Cauca le manifestaron a
través de consignas y gritos su desacuerdo frente a la política de
guerra que desde su gobierno ha continuado en los territorios del Cauca.
“¡No queremos más bombas, no más tiros, no más muerte!”, “¡fuera del
territorio todos los grupos armados!”, “¡cobarde, mentiroso, escuche al
pueblo!”, fueron las consignas de bienvenida expresadas al presidente y
sus ministros por las comunidades reunidas en Toribío.
Ante
este panorama, las autoridades indígenas, los lideres, la comunidad
de Toribío, la Asociación de Cabildos indígenas del norte del Cauca -
ACIN y el Consejo Regional Indígena del Cauca - CRIC, en ejercicio de
la autonomía territorial como autoridades tradicionales ratificaron la
continuidad de la asamblea permanente y las acciones de hecho, en
exigencia al respeto por la vida y el territorio indígena, campesino y
afro del Cauca. Como la visita del presidente no es para hablar con el
pueblo, ni para escuchar nuestras exigencias, nosotros vamos a seguir
nuestros principios ancestrales de autonomía y dignidad. “Seguimos
exigiendo respeto a los actores armados que están generando desarmonía y
muerte en nuestro territorio”, manifestó Feliciano Valencia de la ACIN,
“El problema de fondo que estamos viviendo en el territorio no se
soluciona charlando con el presidente” puntualizó.
