La cumbre de afrodescendientes promovida por el Estado de Honduras, organismos financieros internacionales y cooperación, ha tomado mas allá del exclusivismo practicado desde un inicio, un matiz represivo al ser anunciado un “plan de seguridad” destinado a disuadir el Foro sobre el Acaparamiento de Territorios en África y América Latina organizado por la Alianza 2-14.
Según medios de prensa existe un “plan de seguridad “destinado a neutralizar cualquier boicot del evento estatal, rumorándose que durante los días de la cumbre (18 al 21 de agosto del 2011) se militarizará La Ceiba, para lo cual se está dando un acopio de elementos del Ministerio de Seguridad y de las Fuerzas Armadas de Honduras. Parece ser que el Sr. Celeo Alvarez ha decidido escudarse detrás de los garrotes y bombas lacrimógenas, para que se utilicen en contra de su propio pueblo.
Es interesante observar la reacción del Sr. Alvarez Casildo, director de la Ong ODECO, en relación a su Cumbre, en la que desde un inicio excluyó la participación de las comunidades Garífunas, limitándola a los profesionales y delegaciones provenientes del exterior.
Las amenazas al pueblo Garifuna por parte de la ong ODECO, surge como reacción a la Declaración de Funda del pasado 9 de julio, en la cual líderes comunitarios y presidentes de patronatos, emitieron un comunicado condenado el despojo territorial de las comunidades Garífunas, el que se acentuó a partir del golpe de estado, especialmente a raíz de la emisión de la Ley de Regiones Especiales para el Desarrollo (RED), conocida como Ciudad Modelo, ley que amenaza con la expulsión de las comunidades Garífunas, desde la Bahía de Trujillo hasta el Río Sico.
