
Cerca de siete mil isleños salieron a las calles el pasado 4 de marzo a protestar en contra de la violencia en el archipiélago. Enlaces patrocinados - PauteFacil.com
Hace unos días aterricé en el Puente Aéreo capitalino luego de un mes y medio escudriñando entre arrecifes y raizales de las islas de Providencia y Santa Catalina. Aunque esta no es la primera vez que me enfrento a esa confusa sensación de “salir” de las islas y “volver” a Bogotá (son ya 10 años los que llevo sumergiéndome en estos trozos de Caribe insular entre lecturas, estudios y artículos académicos, además de trabajar con pescadores artesanales de las islas por algo más de un año (durante 2003) y de estrechar los lazos con las gentes de esta sociedad), sí es la primera vez que regreso con un profundo sentimiento de desasosiego que por momentos ha llegado a tomar matices de impotencia.
De ahí que decida buscarles la delantera a esas angustiosas emociones para abrirles la puerta a la escritura, a la denuncia y, por supuesto, a que todos conozcan la situación que se vive en el archipiélago lejano. Y digo lejano, porque a pesar de los atropellos que crecen en la isla, en el continente es poco lo que se dice sobre las alarmantes situaciones que allí se viven.