Queridísimos todas y todos:
Además de la especulación financiera, ¿Quién debe a quién? también denuncia el endeudamiento ilegítimo acumulado a lo largo de décadas y, sobre todo, desde la dictadura de Siad Barre (1969-1991).






El cine como producto y fuente de la historia es una singular herramienta de reflexión y análisis. Es una puerta de entrada para la representación del diálogo entre la realidad y la ficción. También ha permitido vincular a la sociedad y a la historia, y de manera particular en los últimos años, con una serie de nuevos enfoques y fuentes de hacer historia como es la televisión, el internet y las nuevas tendencias en el cine contemporáneo.
La historia del continente africano o de parte de él ha motivado nuevos desafíos para dar a conocer la historia de tan apasionante continente marcado por una compleja relación con occidente, desde el siglo XV hasta nuestros días. En este sentido pensamos que la proyección de un conjunto de películas puede permitir dar a conocer desde el arte un proceso histórico-social no exento de debates. El lenguaje cinematográfico abre un puente de comunicación entre el público y algunos temas como son: la otredad, la esclavitud, las guerras de liberación nacional, las guerras civiles, el impacto de las nuevas tecnologías agroalimentarias en la sociedad africana.
Fuente: http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=2&id=2156
Segun la FAO “la hambruna en Somalia ha provocado la muerte de decenas de miles de personas en los últimos meses y la situación podría agravarse”. Las causas de la hambruna en el Cuerno de África, y en Somalia en particular, no se limitan a la situación de grave sequía.
La especulación alimentaria, el control del negocio por parte de la agricultura industrializada y el acaparamiento de tierras juegan un triángulo desastroso para la población somalí. De este modo, las tierras en manos de muy pocas personas o, en el peor de los casos, de empresas o fondos de inversión extranjeros, se emplean para producir grano para los mercados internacionales en los cuales, gracias a la especulación con los alimentos, sus precios se disparan. Todo ello reduce a la población somalí a la pobreza y a la incapacidad de acceder a alimentos. Así, Somalia tiene una esperanza de vida de 50 años y tan sólo un 30% de la población tiene acceso al agua potable.
Además de la especulación financiera, ¿Quién debe a quién? también denuncia el endeudamiento ilegítimo acumulado a lo largo de décadas y, sobre todo, desde la dictadura de Siad Barre (1969-1991).