Esta reproducción es la invitación a visitar este blog que me pareció tan bueno.
Fuente: http://yaivi.blogspot.com/2011/06/lastima-que-sea-negra.html

El racismo pasa por las calles. Está en los detalles de cada día. Está aquí, allí e allá también… Revolotea por las conciencias, pero mezquinamente se esconde y vuelve a aparecer, arraigado en todas las costumbres elementales.
Yo no sé en qué pensaba Júpiter cuando nos hizo de colores.
Seguramente, no pensó en qué podríamos sufrir vejaciones.
Comentarios como exégesis incómodas y aborrecedores
Humillación, desdén, desprecio, altivez y mortificaciones.
En el Dahomey, corre un rumor que dice que a los blancos les encantan las chicas negras y que cualquier negra en Europa puede enamorarse de quien quiera y casarse y ser feliz, como en África… Una mentira burda y vulgar.
En los matrimonios mixtos, de negros y de blancos, muchos europeos ya de por sí, aunque no todos, ven un amor interesado por parte del negro o de la negra. Muchos, incultos cerdamente ignorantes, juegan a ser dioses y se atreven a evidenciar los intereses, que según ellos, persiguen los que no somos de aquí: dinero, libertad, pasaporte para occidente…
Y a mí que no me vengan con que hay muchos que buscan sus intereses. No. Porque yo estoy en el otro bando. El bando que sufre el horripilante dolor de las glosas absurdas. Y estoy harta de que al salir con un chico blanco, algunas negras tengan que oír: “Es maja, pero lástima que sea negra…”
Lástima es sinónimo de pena, lamento, grima y disgusto…