I. ENTENDIENDO LA “NACIÓN” PARA ENTENDER LA LUCHA NACIONALNación: Una comunidad soberana, personas físicas, una lengua, un territorio…
Estado: Una autoridad política soberana, civil, militar o eventualmente religiosa, considerada como una persona jurídica y moral, a la cual está sometido un grupo humano que vive sobre un mismo territorio.
En África, la nación nace a través del Estado, excepto en Etiopía, Egipto y Marruecos.
Preludio a las independencias: la emergencia de la conciencia nacional. Algunos factores detonadores son: la diáspora africana; el movimiento panafricanista (cfr. El periódico “Negro World” creado en 1918, por Marcus Garvey); el “Libro Rojo” de Mao, el despertar de los intelectuales africanos locales y de las metrópolis; la 1ª y 2ª guerras mundiales (propulsaron encuentros de soldados y funcionarios africanos con otros pueblos africanos, y “desnudaron” el poder del hombre blanco, descubriendo su vulnerabilidad, etc.)
Dos racionalidades compiten para aprehender el despertar de la conciencia nacional: una surge de la intersubjetividad nacional, del “súper yo” simbólico, transclasicista o transétnico; y la otra surge del Estado naciente, de su aparato administrativo y de su organización armada.
La nación africana (o en África) nace de la dialéctica de superación, de la síntesis de todos estos procesos.
El agente fundamental del doble proceso de construcción de los Estados nacionales africanos, es el movimiento de liberación y no la burguesía nacional, como fue el caso de Europa en el XVIII y XIX.
En África no existe la burguesía nacional, sino una “burguesía compradora”, o más bien una “lumpen-burguesía”. Y ésta es una pura creación del colonizador.
