Por: Miguel Ángel Sánchez de Armas. Jueves, 07 de Abril de 2011 11:02

Tomen nota primos del norte: Barack Obama no es el primer presidente mulato del Nuevo Mundo. Este honor corresponde a Vicente Guerrero quien hace 182 años subió a la Primera Magistratura de México.
Esta cápsula histórica me sirve para recordar que contrariamente a lo que las ideologías dominantes han impuesto, el verdadero territorio negro de las Américas comienza al sur del Río bravo.
El 20 de agosto de 1619 un barco holandés atracó en Jamestown, primera población inglesa en lo que hoy es Estados Unidos, con un cargamento de 20 esclavos negros que fueron rematados entre los piadosos colonos fundadores. En los siguientes decenios, once millones 200 mil seres humanos originarios del continente que Conrad llamó negro llegaron al Nuevo Mundo en el brutal tráfico de esclavos operado por católicos portugueses y españoles y cristianos británicos y holandeses. Pero de esta cantidad, sólo aproximadamente 450 mil fueron a parar a los mercados de nuestro vecino del norte.
Los demás, nos recuerda el profesor Henry Louis Gates, Jr., en una apasionante y estremecedora serie a punto de estrenarse en la televisión pública estadounidense, se diseminaron en lo que hoy es América Latina. Casi cinco millones fueron comercializados en Brasil -hoy el segundo país más negro del mundo después de Nigeria-; a Cuba llegaron 800 mil, el doble que al territorio de su enemigo histórico. No hay una nación en nuestro continente en donde no haya un importante grupo de población negra… México en primer lugar, en donde a todos nuestros problemas y desencantos debemos añadir que la política oficial de la revolución, la priista, la panista, la perredista, la aliancista y todas las demás istas, ha sido ignorar –quizá sea más apropiado decir negar- la herencia africana de muchos compatriotas.