Mostrando entradas con la etiqueta Marianela González. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marianela González. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de junio de 2011

PREGUNTAS DESDE EL COLOR CUBANO

Fuente: http://www.lajiribilla.cu/2011/n528_06/528_19.html

seminario cuba y los pueblos afrodescendientes en américa

Marianela González • La Habana

“Vine en un barco negrero.
Me trajeron.
Caña y látigo el ingenio.
Sol de hierro.
Sudor como caramelo.
Pie en el cepo.
Aponte me habló sonriendo.
Dije: ―Quiero.”

N. Guillén


Tiene un sentido particular que estemos en el Juan Marinello: en esta misma sala ―corazón de un edificio que no destaca entre sus vecinos más que por su pintura raída y el constante “entra y sale” de personas―, el Centro Cubano de Investigación Cultural ha acogido muchas de las encendidas y más importantes polémicas que sobre la realidad cubana contemporánea se han desatado en los últimos años. Y sobre el tema de la racialidad, solo diré que en estas mismas paredes se gestó el Atlas Etnográfico de Cuba, un recorrido por la historia étnica, los asentamientos rurales, las danzas populares tradicionales y otros elementos de la cultura afrodescendiente en la Isla, que ha sido considerada una obra maestra de nuestras ciencias sociales. Es lógico, entonces, que este salón ―a menudo, aula universitaria, cuando la creciente matrícula de la educación superior cubana desborda las capacidades físicas de sus centros― acoja un seminario sobre Cuba y los pueblos afrodescendientes en América. Y aunque genere más inquietudes que respuestas, es lógico también que el público apenas rebase unas tres decenas de personas, en su inmensa mayoría, negras o mulatas: como afirmara Fernando Martínez Heredia en la primera sesión de los debates, “en los últimos 15 años ha ido creciendo la percepción del problema de la persistencia del racismo y el rechazo de sus graves implicaciones (…) pero todavía estamos lejos de una conciencia nacional fuerte, generalizada y decidida a actuar en consecuencia”.

En tiempos en que la gestión institucional de las culturas populares a nivel mundial suele hacer de la fiesta comunitaria un performance para turistas; en tiempos en que se insiste en borrar y hacer cuenta nueva de aquella primera “globalización” que enriqueció a las grandes potencias por medio de la trata de personas desde África, y que desde entonces definió relaciones sociales, formas de vernos unos a otros; en tiempos en que Latinoamérica se propone una integración que cuenta, por primera vez, con sus pueblos originarios; en tiempos que Cuba revisa su proyecto como una nueva especie de “hora cero”; organismos internacionales han propuesto retomar el hilo de Durban y dedicar este 2011 a los afrodescendientes. El contexto, en cada sociedad, presenta realidades distintas; pero a todos compete, pues no existe rincón del planeta que no haya sido tocado ―producto de migraciones forzosas o libres, coloniales o neocoloniales― por los hijos del continente negro.